viernes, 12 de diciembre de 2008

Naufrago en un tren

Desde la niebla, el tren se clavaba en mis ojos, por un instante se volvió todo negro, después me atravesó y comenzó a salir de mí, como si yo fuera un túnel.

La atmósfera de mi sueño se tornó tormenta, y el vacío de mi perdida se llenó de miedo, que por mi boca se evaporaba en forma de humo.

De pronto, a ella, como siempre, la encontré en un pliegue de mi sueño. In september, yes, in september. Cada vez que oigo su voz, ella, yes; que estoy a su lado, me provoca vapor, y su olor es mar.

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