miércoles, 17 de diciembre de 2008

1 comentario:

HAIdeadas dijo...

...me quedé de pié mirándola como viajaba por lo que proyectaban su mirada al infinito.
...me quedé parado sin poder decirle nada. Terminaba su piel tan dulce, tan fria, tan sola que paracía que necesitaba un abrazo de lana de cordero.
... pero me quedé parado.Sólo intenté alumbrándo con la luz mas cálida que pude darle.
... al fin y al cabo, sólo soy un candil de palacio...