miércoles, 1 de abril de 2009

Los viajes de Muelliver

Oigo los muelles de una cama.

A veces soy tan pequeño, que me veo viajando en una nave de gota, llegando a la superficie de tu piel recién conquistada. Desciendo la escalinata y al dar un paso, me pierdo en la inmensidad de uno de tus poros.

Oigo los muelles de una cama.

Otras, en cambio, soy tan grande, tan fuerte, que sería capaz de dejarte, de olvidarte, de repetirte todo, todo lo que le dicho a tu doble que vive conmigo. Si, tienes una doble, y la amo.

Oigo muelles de una cama.

1 comentario:

HAIdeadas dijo...

buenos dias!
uun cuento que se mira en un espejo y devuelve una imagen diferente.
mmmm ke bueno ke bueno!
tiene que scribe tu mas veces. buena pluma ole