martes, 1 de septiembre de 2009

Un dia en las carreras.

Su cabeza envuelta en la multitud. El ruido se vuelve ensordecedor. Los formula uno truenan al pasar por delante de la grada.

Su mirada rebasa el horizonte, allá, más allá, una polvareda se levanta. Un coche a toda velocidad cruza el desierto.

A su muñeca se enrosca un reloj. En medio de la marabunta de sonidos. El cree escuchar el tic-tac de su reloj digital.


Una mujer se abre, a empujones, paso en la multitud.
Sus ojos se cruzan con espanto. Una por lo que tiene que decir y el otro por lo que va a escuchar.

-....
-.....
-........

(ruido atronador)

Él saca una pistola de la cartuchera que porta cerca de la axila.

Dos retrocesos de la mano, dos disparos sordos, apagados por el ruido potente de los motores.

Ella cae como en un desmayo.

Algunos espectadores dejaron de ver la pista. Como una ola el publico se levanto de sus asientos para ver lo que ha ocurrido.

Mientras un hombre huye del lugar, con su tic-tac de su reloj digital.

Mal dia de carreras.

4 comentarios:

arda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
arda dijo...

Voy a contarte que no sé pq la foto de tu cabecera me produce una sensación rara, como una angustia romántica, algo parecido a lo que sentí cuando pisé Venecia por primera vez... Ella tan delgada mirando a lo lejos, como queriendo irse, llena de miedo, él totalmente centrado en ella como queriendo besarle el alma mientras le agarra las manos firmemente...

pirata rata dijo...

No me extraña que sientas eso. Son el lobo y la caperucita. Yo soy Pirata, pero en muchas noches me vuelvo Lobo.

Noches como hoy, ¿has visto la luna llena?. Esta preciosa.

arda dijo...

ah, qué bien conseguido!

si la he visto, impresionante! ya ves q yo ahora mismo me visto de loba...